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Buscamos un embarazo y no llega: cuándo conviene evaluar la fertilidad masculina
29 de octubre de 2026 · 7 min de lectura · Actualizado el 27 de octubre de 2026
Cuando un embarazo no llega, la evaluación debe considerar a ambos integrantes de la pareja. La fertilidad masculina puede influir por sí sola, combinarse con factores femeninos o no mostrar una causa evidente al inicio. Conocer cuándo consultar y qué…

Resumen: Cuando un embarazo no llega, la evaluación debe considerar a ambos integrantes de la pareja. La fertilidad masculina puede influir por sí sola, combinarse con factores femeninos o no mostrar una causa evidente al inicio. Conocer cuándo consultar y qué estudios suelen formar parte de la valoración ayuda a evitar culpas, retrasos y pruebas innecesarias.
La dificultad para lograr un embarazo no es responsabilidad automática de una sola persona
La infertilidad se refiere, de manera general, a no lograr un embarazo después de un periodo de relaciones sexuales regulares sin anticoncepción. Puede relacionarse con factores masculinos, femeninos o de ambos integrantes de la pareja. También puede ocurrir que los estudios iniciales no identifiquen una causa clara.
La guía AUA/ASRM sobre infertilidad masculina, publicada originalmente en 2020 y modificada en 2024, recomienda iniciar la valoración de ambos integrantes de manera concurrente. Esto es importante porque estudiar primero a una sola persona puede retrasar decisiones y conducir a tratamientos innecesarios para la otra.
¿Cuándo conviene consultar por fertilidad masculina?
El tiempo de espera no es idéntico para todas las parejas. Como referencia internacional, la ASRM señala que la evaluación suele iniciarse después de 12 meses de relaciones sin anticoncepción cuando la persona que busca embarazarse tiene menos de 35 años, y después de 6 meses cuando tiene 35 años o más. En mayores de 40 años puede ser razonable valorar antes.
No es necesario esperar el plazo completo si existe algún antecedente que pueda afectar la producción, el transporte o la salida de los espermatozoides. Conviene comentarlo con un profesional si existe:
- •Cirugía previa en testículos, ingle, pene, pelvis o vías urinarias.
- •Testículo no descendido, varicocele, golpes importantes o dolor testicular persistente.
- •Antecedente de paperas con inflamación testicular, infecciones de transmisión sexual o inflamación genital.
- •Quimioterapia, radioterapia o enfermedades crónicas que puedan afectar la función hormonal o testicular.
- •Uso actual o previo de testosterona, esteroides anabólicos u otros medicamentos o suplementos relevantes.
También vale la pena consultar antes si hay dificultad para lograr o mantener la erección, ausencia de eyaculación, dolor con la eyaculación, disminución importante del deseo sexual o antecedentes de infertilidad con otra pareja. La evaluación no debe interpretarse como una prueba de culpabilidad, sino como una forma de identificar factores que pueden tratarse o tomarse en cuenta para planear el siguiente paso.
¿Qué incluye una evaluación de fertilidad masculina?
La valoración suele comenzar con una conversación detallada y una exploración física dirigida. El médico puede preguntar por embarazos previos, enfermedades, cirugías, infecciones, medicamentos, consumo de tabaco, alcohol u otras sustancias, exposición a calor o tóxicos, antecedentes familiares y función sexual.
El estudio inicial más habitual es el análisis de semen, también llamado espermatobioscopía o seminograma. Evalúa características como volumen, concentración o número de espermatozoides, movilidad y morfología, es decir, su forma. La sexta edición del Manual de laboratorio de la OMS para el examen y procesamiento del semen humano, de 2021, establece procedimientos estandarizados para realizar e interpretar estas pruebas.
Un resultado alterado no significa automáticamente que sea imposible lograr un embarazo. Los parámetros pueden variar entre muestras y ningún valor aislado predice la fertilidad en todos los casos. La guía AUA/ASRM indica que puede ser necesario realizar más de un análisis; el momento de repetirlo depende de los hallazgos y de la valoración clínica.
Según los hallazgos, pueden considerarse otros estudios. No todos son necesarios para todas las personas.
- •Exploración de testículos y escroto: puede identificar diferencias de tamaño, varicocele, ausencia de conductos deferentes u otros hallazgos.
- •Análisis hormonales: pueden solicitarse cuando hay pocos espermatozoides, ausencia de espermatozoides, alteraciones sexuales o datos que sugieran un problema endocrino.
- •Ultrasonido u otros estudios de imagen: se reservan para preguntas clínicas concretas, no como requisito automático.
- •Pruebas genéticas: pueden ser pertinentes en algunos casos de ausencia o concentración muy baja de espermatozoides, según la historia y la exploración.
- •Estudios especializados: las pruebas de fragmentación del ADN espermático u otras pruebas avanzadas no forman parte de la evaluación inicial rutinaria para todas las parejas.
La AUA/ASRM señala que la prueba de fragmentación del ADN espermático no se recomienda como estudio inicial general. Su utilidad depende del contexto clínico y de si el resultado cambiaría las decisiones de atención.
Antecedentes que conviene llevar a la consulta
Preparar información puede hacer más eficiente la valoración. No es necesario tener un diagnóstico previo ni reunir todos los estudios antes de consultar. Puede ser útil anotar:
- 1.Cuánto tiempo llevan buscando el embarazo y con qué frecuencia tienen relaciones sin anticoncepción.
- 2.Si alguno de los dos ha tenido embarazos, pérdidas gestacionales o tratamientos previos de fertilidad.
- 3.Enfermedades, cirugías, infecciones, traumatismos o tratamientos contra el cáncer.
- 4.Medicamentos, testosterona, esteroides, suplementos, tabaco, alcohol y otras sustancias.
- 5.Problemas de erección, eyaculación, dolor genital o cambios en el deseo sexual.
Es importante no suspender medicamentos por cuenta propia. Si existe preocupación por testosterona o tratamientos hormonales, debe comentarse con el médico: la guía AUA/ASRM 2024 advierte que la testosterona administrada desde el exterior puede disminuir o detener la producción de espermatozoides en algunos hombres.
¿Qué sucede después de conocer los resultados?
El resultado debe interpretarse junto con la historia de ambos integrantes. Una alteración leve puede requerir confirmación, observación o cambios dirigidos; una concentración muy baja o la ausencia de espermatozoides puede llevar a estudios hormonales, genéticos o anatómicos más específicos. En ciertos casos se consideran tratamientos médicos o quirúrgicos, inseminación, fertilización in vitro, inyección intracitoplasmática de espermatozoides, uso de semen de donador u otras alternativas.
Cada opción tiene beneficios, limitaciones, costos, riesgos y requisitos diferentes. La decisión depende de la causa probable, la edad de la persona que aportará los óvulos, la reserva ovárica, la salud de ambos, los antecedentes reproductivos y las preferencias de la pareja. No existe una prueba única que determine por sí sola la posibilidad de tener hijos ni un tratamiento que garantice un embarazo.
Si desean una valoración urológica en Monterrey, pueden conocer el contexto de atención del Dr. González Lecea. La consulta puede ayudar a revisar antecedentes masculinos, interpretar estudios disponibles y definir si se requieren evaluaciones adicionales o coordinación con otros profesionales. La ausencia de embarazo no debe convertirse en una acusación: avanzar juntos suele ser la manera más ordenada de encontrar respuestas.
Preguntas frecuentes
¿El análisis de semen confirma si un hombre es fértil?
No por sí solo. Aporta información importante sobre el semen y los espermatozoides, pero debe interpretarse junto con la historia clínica, la exploración y la evaluación de la pareja. Incluso un resultado alterado no equivale automáticamente a infertilidad.
¿Debemos estudiar primero a la mujer o al hombre?
Cuando ambos participan en el proyecto reproductivo, las guías AUA/ASRM recomiendan iniciar la evaluación de manera concurrente. Así se evita atribuir el problema a una sola persona y se reducen retrasos en la toma de decisiones.
¿Cuándo es urgente consultar?
La infertilidad generalmente no es una urgencia médica. Sin embargo, el dolor testicular súbito e intenso, especialmente si se acompaña de náusea, vómito o aumento rápido de volumen, requiere atención inmediata para descartar problemas que no deben esperar una cita programada.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica ni constituye un diagnóstico.
Referencias
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Información educativa. No sustituye una valoración médica individual.
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